martes, 13 de septiembre de 2011

Poema I*


me da bronca conectarme con la bronca

la que apaga mis tonos
la que cierra mi garganta
la bronca que me mete para adentro
la que crece         parásito
en el temblor de mis manos
en la parálisis de mis pies

la bronca de mi pelo electrizado
chispeando de broncas
chirriando nocturno entre mis dientes
que arañan la bronca de mi piel

la bronca que reflejan mis ojos vidriados
la que ya no aguanta más
que grita por salir
la bronca liberada
el zapateo en mi nariz
la adivina perspicaz
la bronca de las broncas dispuestas en batalla
la bronca que sucumbe empantanada en vino
que se burla de todos
gritando

la bronca que distraigo con mi llanto
la bronca que confundo en la locura
se guarda en mi bolsillo hasta mañana
embroncada



*La versión final de este poema se concretó gracias a los aportes y sugerencias de Sebastián "El Zaiper" Barrasa a quien agradezco el continuo estímulo

miércoles, 7 de septiembre de 2011

La marumba

Se decía que la marumba llegaría del oeste. Algunos creían haber visto algo en esa dirección varias semanas atrás. Del otro lado del puente, cerca de las vías, se la podía sentir muy cerca.  Había logrado cruzar la autopista. No se sabía bien cómo. Pero el asfalto tenía todo el aspecto de haber sido pisado por la marumba.  

Había quienes aseguraban haberla visto en la fábrica abandonada. Parecía disfrutar de la luz de la tarde mientras dormía trepada al techo, abrazada a la chimenea. Dicen que trataron de convencerla para que se quedara allí donde no molestaba a nadie. Pero el intento había sido inútil. Ni bien despertó, se deslizó por las paredes y ocupó toda la calle que tomó el color de la marumba.  Inevitable.

Otros la vieron correr  por los cables de la luz. Colgarse de los semáforos. Sacudir furiosamente las copas de los árboles. También hubo un incendio en una plaza y varios presumieron que había sido ella.

Pensaron que al llegar al canal se detendría. Pero no. Era mentira aquello que se decía. No le tenía miedo al agua. Para nada.  Pronto se dieron cuenta. Se escuchaba un silbido en las cañerías. Los que sabían del tema podían reconocerlo. Se parecía mucho al canto de la marumba.

Entonces decidieron encerrarse. Se quedaron callados y quietos. Contuvieron sus risas y los llantos. Para no molestarla.

Pero la marumba entró igual. Se expandió hasta ocupar todo el espacio de ese lugar que le gustaba tanto. Allí donde el agua cambia de color. Donde el deseo se entrelaza con la razón. Se escucha el eco de su voz. En la mente de los hombres.


sábado, 3 de septiembre de 2011

Diccionario de disparates


apretador de abrazos: dispositivo colocado en la parte dorsal superior del sujeto abrazador para ajustar la apertura y presión de sus brazos hasta ofrecer máxima satisfacción en la espalda del sujeto abrazado.
esperador de uno o dos días: tarima regulable que permite acomodar las partes cansadas del cuerpo por 24 o 48 h  a fin de aguardar el tiempo oportuno para volver a cansarlas.

gritador de puntos: accesorio pedagógico que se dispone en la garganta de algunos docentes de lengua a fin de garantizar la comprensión del concepto de oración en alumnos del primer año del nivel inicial primario y que es también usado en universidades para evitar que los estudiantes de letras o edición no cometan este tipo de errores en la edición de libros como por ejemplo diccionarios

invadidor de vorágines:  elemento perturbador inesperado que logra distraer la atención de un sujeto de aquellas tareas vertiginosas que lo ocupan a diario.

manual de desolación: compendio de protocolos alternativos que pueden aplicarse sobre individuos aislados o grupos de personas que desean vivenciar la sensación simultánea de desesperanza y soledad.

repartidor de miradas: esfera de cristal ultra biselado que permite la distribución del mirar de un sujeto desde cualquier punto fijo de la superficie terrestre hacia infinitos puntos móviles del universo.
mirada repartida: a- Dícese del mirar que quedó distribuido entre infinitos puntos móviles del universo. b- Biol. tipo de visión compleja desarrollada en algunos animales de curiosidad incontrolable que provoca la distribución difusa y desordenada de su mirar en múltiples direcciones.

ojos de cremallera: síndrome ocular antiestético e indoloro producido por el trenzado casual de las pestañas del párpado inferior con las del párpado superior.  

trasfondador de bromas: criba diseñada para filtrar la estructura sintáctica y el valor metafórico de un chiste a fin de establecer su asociación con la realidad y determinar el sentido e intención última del mismo. 

Homogeneizador de belleza: Sin.- Emparejador de bellos. Procesador analítico de atributos faciales y corporales que permite uniformar la apariencia entre personas bellas y feas. Consta de una escala de belleza incorporada para determinar la ubicación relativa de dos o más personas tomadas al azar de una población y determinar el punto intermedio entre ellas. Permite equilibrar el promedio de belleza colectiva y la máxima desviación individual tolerada en una población a fin disminuir problemas de convivencia relacionados con el narcisismo de los bellos y la baja autoestima de los feos.

Amanticida catalítico: Rociador de emociones ambiguas y discusiones inoportunas que acelera la transformación de situaciones amorosas poco definidas en estados de calma y soledad.

Destilador de burócratas: Aparato diseñado para volatilizar funcionarios dedicados a entorpecer la vida cotidiana con trámites superfluos y excesiva formalidad. Cuando la rigidez de los criterios del funcionario supera los límites tolerables por la razón humana el dispositivo se abre y el funcionario es aspirado con fuerza.