miércoles, 1 de agosto de 2012

Desespera


mi reloj cansado de esperar
como espera un libro cerrado     a la orilla del tiempo   
un cigarrillo encendido    una taza de café  
mi cenicero humeante de esperas
esperando a lo lejos  
              
si no fuera tan difícil dejar de esperar
si esta lluvia que se escurre entre mis dedos esperase más
como los cerezos
            que saben esperar sus flores blancas en primavera

siempre esperaría
                 esperaría de pie    a la orilla del río
                 esperaría para que se quede aquí        conmigo     

y que él me espere a mí    
sin decírmelo
con su sombrero de nubes     tranquilo
sin lastimarme
enredado en algún barrilete abandonado
enredado al costado de un camino        


en la copa de los árboles dormidos   
  
mis ojos quietos esperan
en la luz apagada del invierno
mi deseo de volar   
esperándolo
como el viento espera el torbellino
como un reloj cansado de esperar
como un libro cerrado en la orilla del tiempo